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Seguridad Privada vs Vigilancia Privada

Para comenzar, cabe destacar que una empresa de prevención de riesgos y pérdidas, tiene como objetivo principal analizar los factores implicados; tanto el personal humano, como el entorno físico y los sistemas funcionales del negocio, para determinar sus condiciones actuales, identificar las vulnerabilidades de la empresa en cuestión, establecer los posibles riesgos y evaluar anticipadamente las consecuencias o pérdidas.

Por su parte, los servicios de seguridad y vigilancia privada, también reposan en dicho objetivo, sólo que el servicio es prestado por un denominado vigilante. Asimismo, este tipo de empresas cuentan con personal que tiene un lugar inamovible en el reglamento de vigilantes o Ley de Servicios de Seguridad Privada; y de ahí surge la primera diferencia con respecto a los prevencionistas, pues éstos no están inscritos dentro de esta ley. Aunado a esto, los vigilantes deben portar un carnet de identidad para desempeñar su rol.

Ambas empresas igualmente buscan seguir de cerca y proteger tanto patrimonios, como la integridad física de las personas en juego. Sin embargo, un vigilante tiene la potestad de portar armas y otros equipos y municiones de uso civil, tal como lo establece su reglamento; mientras que un efectivo de una empresa de prevención no está autorizado para disponer de armamento.

Cabe resaltar, que éste último se encarga principalmente de crear sistemas para reducir riesgos que puedan conllevar a pérdidas, garantizando el adecuado equipo, seguridad de las instalaciones, acciones a realizar por parte del personal, entre otros aspectos. De modo que la pérdida se minimice al máximo, pero a la hora de suceder un hecho que por ejemplo, implique violencia al personal por parte de un agente externo, un vigilante si tiene la potestad de contrarrestar su acción con el uso de las armas adecuadas para cada caso según lo establezca la ley.

Asimismo, estos agentes de seguridad privada contribuyen con la seguridad ciudadana, complementando a los entes policiacos gubernamentales. Destacando que en caso de la tentativa o efectuación de una acción delictiva, los profesionales de vigilancia deben informarlo al cuerpo policial en busca de su apoyo y actuar de la mano con ellos, mientras que un prevencionista no.

De lo mencionado anteriormente, se desprende otra de sus discrepancias y es que la capacitación con la que debe contar un vigilante es más amplia y rigurosa que la de un prevencionista de riesgos y pérdidas. Y no sólo nos referimos en cuanto a su preparación física en defensa personal y uso de armas, también es indispensable que cumpla ciertas directrices establecidas en la Ley de Vigilantes para poder adherirse a empresas de seguridad y vigilancia privada y prestar así el servicio.

En estos aspectos básicamente se diferencian ambas empresas. Por lo que tenemos que en resumen, una empresa de prevención se basa en la administración, coordinación, supervisión, anticipación y prevención de riesgos y control de todos los procesos de seguridad del negocio, reforzando las operaciones del mismo, garantizando el adecuado uso de recursos y la continuidad de la empresa. Pero una empresa de vigilancia va mucho más allá, reduciendo en mayor medida las pérdidas gracias a la capacitación, potestad legal y acciones que pueden desplegar los profesionales en vigilancia.